Para empezar, cuéntanos un poco sobre ti. ¿De dónde vienes y qué te trajo de Italia a Granada?
Me llamo Nicolás, soy italiano y soy instructor de yoga. Pero no soy solo instructor de yoga, sino también geólogo. De hecho, fue precisamente mi pasión por la geología y el medio ambiente lo que me trajo a España, y luego, por amor, me vine a vivir al sur, a Granada, Andalucía.
¿Cómo empezó tu relación con el yoga y qué te llevó a convertirlo en una parte tan importante de tu vida profesional?
Mi camino en el yoga comenzó en 2014, a raíz de una lesión en el tobillo y la pantorrilla. Lo que empezó como una herramienta de recuperación física se transformó, con el paso de los años, en una práctica constante y diaria que impactó profundamente en mi bienestar físico, mental y emocional: un viaje de crecimiento, autocuidado y descubrimiento que aún continúa y que sigo recorriendo cada día.
A través del yoga aprendí a escuchar mi cuerpo, a respetar sus límites y a trabajar de manera constante para mejorar. Superé el miedo al juicio, dejé de compararme con los demás y comprendí que cada cuerpo es único y evoluciona a su propio ritmo. Con los años y la práctica, decidí también a dedicarme a la enseñanza, como una forma de apoyar a las personas durante su proceso de descubrimiento emocional y de mejora de su estado psicofísico, y de ayudar a otras personas a entender cuán importante es el amor propio y el respeto hacia nuestro cuerpo.
Trabajas especialmente con yoga suave y consciente. ¿Qué significa para ti este enfoque y qué lo diferencia de otros tipos de yoga?
Decidí enfocarme en un yoga basado en la inclusión social, un yoga respetuoso de cada tipo de cuerpo, sin presiones ni limitaciones de edad o capacidad. Un yoga que pueda practicar tanto una persona de 20, 40 o 60 años, sin necesidad alguna de encontrar la postura perfecta, sino con el enfoque principal de escuchar y descubrir su propio cuerpo, aprender a respetarlo y entender que existe una postura para cada tipo de cuerpo. Un yoga en silla para personas con discapacidad o personas mayores, un yoga en esterilla, un yoga con soportes para personas que están en fase de recuperación y rehabilitación después de una lesión. Mi objetivo es enseñar que el yoga es inclusivo para cada tipo de cuerpo.
El yoga, junto a una respiración más consciente, nos enseña también a gestionar la ansiedad y el miedo, y a aceptarnos tal como somos. Este proceso fortalece nuestra autoestima, nuestra confianza y la conciencia de nuestros movimientos, permitiéndonos actuar con mayor seguridad, gratitud y paciencia.
Muchas personas de nuestra comunidad pasan horas delante del ordenador. ¿Qué efectos puede tener este estilo de vida sobre nuestro cuerpo y nuestra mente?
El teletrabajo y las largas jornadas frente al computador forman parte de la rutina diaria de muchos colaboradores. En este contexto, el estrés, la tensión muscular y el agotamiento mental pueden afectar tanto el bienestar personal como el desempeño laboral, llevando la cuenta también en los momentos y espacio donde no trabajamos (insomnio, irritabilidad, dificultad en hacer movimientos por culpa de sobrecarga y tensiones en las zonas mayormente afectadas por las malas posturas).
Has creado sesiones específicamente pensadas para personas que trabajan en oficinas, coworkings o desde casa. ¿Qué puede aportar una pausa de yoga de 20/30 minutos durante la jornada laboral?
Con el propósito de contribuir al cuidado de la salud física, mental y emocional de las personas, las sesiones están estrictamente diseñadas para personas de todos los niveles, con o sin experiencia previa en yoga, y se adaptan de forma natural a las demandas del entorno laboral actual.
- Disminuir de manera medible los niveles de estrés y fatiga laboral.
- Favorecer unas mejores posturas físicas en el espacio de trabajo.
- Reducir las molestias físicas ocasionadas por extensas jornadas sedentarias.
- Potenciar el enfoque, la concentración y la productividad del equipo.
- Fortalecer la cultura de bienestar y el clima organizacional.
¿Hay algún ejercicio, movimiento o técnica de respiración que recomendarías especialmente a alguien que lleva varias horas sentado frente al ordenador?
A menudo, cuando escribimos en el ordenador, estamos tan enfocados en las tareas que no nos damos cuenta de la postura que mantenemos ni de los músculos que apretamos; incluso nos olvidamos de respirar, y sin darnos cuenta podemos escribir un párrafo entero de un correo electrónico en apnea o con una respiración veloz y ansiosa. Un buen consejo a nivel de respiración sería enfocarse en mantener la punta de la lengua en contacto con el paladar; de esta manera, las tensiones acumuladas en los dientes, en la mandíbula y en los músculos de la cara se aflojan, y se puede mejorar también la postura, volviendo a una respiración tranquila, lenta y relajada (a veces no es fácil mantener este estado de quietud mental a lo largo del tiempo, debido a la sobrecarga de estrés laboral y tareas, pero intentar enfocarse en la respiración nos permitirá ser más conscientes de nuestro cuerpo y despejar también la mente del sobrepensamiento). Unos ejercicios muy útiles para combatir la fatiga, la sobrecarga lumbar y la tensión en la espalda y el cuello debidas a las horas pasadas frente al ordenador son las torsiones, las flexiones hacia adelante y los ejercicios de rotación de las articulaciones (sobre todo de las muñecas), ejercicios tanto suaves como revitalizantes, para soltar tensiones y aportar nueva energía.
En un espacio internacional como ANDA, donde coinciden nómadas digitales, freelancers y personas de diferentes países, ¿cómo adaptas tus clases a personas con diferentes niveles de experiencia y necesidades?
Mi experiencia me permite adaptar los ejercicios que comparto según las personas que tengo delante, sin importar el nivel de experiencia o la movilidad. Por cada postura que se define como ‘estándar’ y que a mí me gusta denominar ‘la más conocida y viral’, hay como mínimo otras dos variantes que aportan los mismos beneficios, sin obligar al cuerpo a sobrepasar sus límites, evitando así posibles lesiones. Cada ejercicio se hace con una actitud de autocompasión hacia nosotros mismos y nuestro cuerpo, sin prisa y sin comparación con los demás cuerpos.
Para muchas personas, el yoga está relacionado con relajarse. Pero también puede influir en la concentración, la energía y la productividad. ¿Cómo se relacionan estos aspectos?
El yoga mejora la capacidad de atención tanto en adultos como en niños. Una investigación realizada con un grupo reducido de personas con TDAH reveló que el yoga y la meditación redujeron los síntomas de TDAH en casi un 40%, con una mejora del rendimiento y de la concentración en el 90% de los casos estudiados (Mehta S., Mehta V., Mehta S., Shah D., Motiwala A., Vardhan J., Mehta N., Mehta D., Multimodal Behaviour Program for ADHD Incorporating Yoga and Implemented by High School Volunteers: A Pilot Study in “ISRN Pediatrics”, 2011, doi: 10.5402/2011/78745).
Algunas herramientas muy efectivas son las respiraciones profundas y tranquilas, las meditaciones enfocadas en la respiración y en “aquí y ahora”, y posturas de pie como la montaña.
¿Qué te gustaría aportar a la comunidad de ANDA a través de tus clases y qué esperas descubrir tú trabajando con una comunidad de coworkers?
Ayudar a los participantes y a la comunidad de ANDA a aliviar los dolores, sobre todo de espalda y lumbares, debidos a la postura en la que se trabaja sentados varias horas sin parar. Aliviar las tensiones en los ojos, el cuello, la espalda y las articulaciones de los dedos, y comenzar un proceso de toma de conciencia sobre cuán importante es mantener una buena respiración y una buena postura para nuestra salud futura, porque el cuerpo lleva la cuenta tanto de nuestras sensaciones de sobrecarga emocional (estrés laboral y cansancio) como de sobrecarga física.
Para terminar: si alguien de nuestra comunidad nunca ha hecho yoga y piensa que “no es para él/ella”, ¿qué le dirías?
Durante mis clases, pasó varias veces que había personas que hacían yoga por primera vez y que asistían a clases de meditación o respiración, y yo siempre les contesto que son muy atrevidas y valientes, que no se preocupen, y que en el yoga existen más de 400 posturas, desde el nivel básico hasta el nivel experto, pero que la experiencia se acumula con el tiempo.
Yo me acerqué al yoga para sanarme de una lesión, y lo hice con total desconfianza y miedo, porque nunca lo había practicado. El yoga no es solo meditación: el yoga es tomar conciencia de nuestros movimientos, aprender que, al cambiar nuestra forma de respirar, se pueden aflojar o aumentar tensiones musculares, y entender que la toma de conciencia de nuestro cuerpo y nuestros movimientos nos hará sentir más seguros de nosotros mismos, más independientes; y esta confianza ganada nos permitirá también salir de nuestra zona de confort. Si yo no hubiera aprendido yoga, no habría tenido la confianza para salir solo de mi país y mudarme.
¿Hay algo que te gustaría destacar o que sientas que ha quedado por decir?
En virtud de los recientes eventos sísmicos ocurridos en Granada y su provincia, que pueden haber dejado huellas importantes a nivel emocional, ofrezco también pequeñas sesiones de yoga sensible al trauma. Su objetivo es ayudar a gestionar posibles situaciones de ansiedad, miedo, bloqueo emocional y otros sentimientos negativos derivados de la experiencia vivida en primera persona.
…Y ahora, un poco más personal…
¿Cuál es tu lugar favorito de Granada para desconectar?
Me gusta mucho la zona de la Vega de Granada, para desconectar y estar en medio de la naturaleza, en contacto con árboles y al lado del río.
También en el mirador de San Miguel Alto es un lugar muy bonito para desconectar.
¿Tienes algún pequeño ritual que te ayude a cerrar el día y dejar el trabajo atrás?
Aparte de mi práctica diaria de yoga, para quitar la sobrecarga emocional y física, y despejar la mente de todos los pensamientos, un método muy efectivo que utilizo es sacudir todo el cuerpo, desde los brazos hasta las piernas y el pelo. Es un método que los animales usan siempre para salir de situaciones de tensión o recién despertados, para activar la energía.
Otro método que utilizó antes de dormir es escuchar frecuencias para el equilibrio y la sanación, para relajarme.
Si tuvieras que describir Granada en tres palabras, ¿cuáles elegirías?
La ciudad de las tres almas: moderna, gitana y árabe.
¿Qué es lo que más te gusta de vivir y trabajar en Granada?
Me gusta mucho Granada porque es una ciudad multicultural, llena de historia y de culturas que se cruzan entre sí. Me gusta la calidez de su gente y su amabilidad. Por cierto, también la comida.
